Con rumbo incierto Lejos de la costa navego y vuelvo trascendental lo cotidiano tan dulce Ola tras ola el tiempo que lleve me despojo y torno cada acción en ofrenda Y cruzo el mar diviso Tu orilla Y cruzo el mar Anhelo Tu Paz Cruzo el mar porque sé de Tu Amor
Entro al patio de amplias apariencias donde el oro somete a la virtud y es perversa la promesa del saber y doble y ausente y rapaz es la Ley. Por renombre fugaz y fama vana me desvelo entre fármacos y fondos. Y es celoso y feroz el control fútil en el éter letal de los dominios. La partida es el antídoto vital Amargo y grato el final desengaño Y entre lúcidas lágrimas en llamas Me retiro de Lanka paso a paso.